Las siguientes recomendaciones se basan en nuestra experiencia de más de dos décadas desplegando iniciativas e-Learning de manera exitosa. Esperamos que dado el auge de esta modalidad de formación durante y después de la pandemia éstas les sean de valor a los/as profesionales de aprendizaje y desarrollo:

1. Conseguir apoyo de la alta gerencia.

Si el trabajo remoto o híbrido es parte de tu realidad, es posible que sea más fácil que el gerente/a general u otro/a ejecutivo/a de primera línea pueda apoyar la iniciativa incorporándose a una reunión virtual para manifestar la importancia de la iniciativa e invitar y motivar la participación, contextualizando el proceso de formación dentro de una cultura de aprendizaje continuo.

En nuestra experiencia este tipo de intervenciones potencia la participación de manera significativa y facilita la obtención de altos grados de adhesión sobre los cuales apoyar y cultivar la curiosidad y el deseo de aprender acerca de problemáticas significativas para la organización.

 

2. Ser fiel al principio de que menos es más.

Es muy probable que un número relevante de los colaboradores/as de tu empresa estén estresados debido a todas las transformaciones que estamos viviendo como sociedad (esto incluye al trabajo, pero va más allá). En este contexto, lo que ellos/as esperan es guía y síntesis respecto a los aprendizajes esenciales. Evita dar demasiado énfasis en los cientos o miles de cursos disponibles y céntrate en entregar a los/as colaboradores/as ofertas de aprendizaje precisas y breves que se hagan cargo de lo que ellos/as necesitan.

 

3. Diseñar las experiencias de aprendizaje con el participante al centro.

Imparte tus iniciativas de formación considerando el “flujo de trabajo” y en base a ello construye viajes de aprendizaje que se hagan cargo del poco tiempo disponible, pensando en experiencias de hasta 30 minutos (una temática puede tener varias sesiones de esta duración) y que puedan ser realizadas en los momentos que cada persona decida.

 

4. Acompañar los procesos de aprendizaje de los/as participantes.

Si bien los programas e-Learning permiten ser realizados cuándo el/la participante decida, es importante no dejarlos solos. Para ello es preciso contar con servicios y dinámicas de acompañamiento bien establecidos. Estos van desde servicios de mesa de ayuda y  comunicaciones automáticas durante todo el proceso hasta informes de avance a las jefaturas y trabajo con pares y coaches virtuales. La incorporación de este tipo de acciones marcan una gran diferencia en términos de la finalización de las iniciativas e-Learning.

 

5. Recordar medir.

Las mediciones de impacto de las acciones e-Learning, proveen de datos que pueden ser utilizados para refinar y fortalecer los esfuerzos y sobre todo la estrategia de aprendizaje corporativo online. Métricas que incluyen participación y resultados de aprendizaje deben definirse durante el diseño de la iniciativa.

La idea es poder mirar hacia atrás y observar qué ajustes y acciones se hicieron para mantener momentum y lograr altas tasas de finalización y satisfacción. Cuando las iniciativas de aprendizaje online están bien diseñadas, ejecutadas y evaluadas, éstas pueden apoyar el desarrollo de una cultura de aprendizaje continuo, mejorar el compromiso de las personas con la organización e incrementar la retención.

¿Interesado en trabajar en tu estrategia de aprendizaje corporativo online?  Hablemos.