“You’re on mute”, así termina Pilita Clark su columna de este 21 de diciembre, en el Financial Times, señalando a esta expresión junto a “zoom”, como las palabras más populares para sintetizar el mundo del trabajo durante este sorprendente 2020.

Su remate, me hizo reír y reflexionar. Reír, por el sinnúmero de anécdotas ocurridas en reuniones virtuales relacionadas con expresiones como “estás silenciado”, “estás con el micrófono apagado”, “estás en mute” (me imagino que todos tenemos las propias). Y reflexionar -dado que las palabras señaladas ocurren en un entorno de trabajo remoto- acerca de cómo durante este 2020 hemos movido los límites respecto a qué es posible en el trabajo, a las formas y ritmos de trabajar en equipo y a la importancia del autocuidado y el bienestar digital.

Si bien en Celeris veníamos tele-trabajando de manera incipiente desde el año 2018 y aceleramos su ritmo de adopción tras octubre del 2019, no fue hasta marzo del 2020, con el arribo del Covid-19 a Chile, que esta práctica se volvió nuestra forma de trabajar por defecto, tras la promulgación de la ley de teletrabajo y los notables resultados que empezamos a ver desde el comienzo de este período inaudito.

Gracias a que desde el 2017 toda nuestra infraestructura de información se encontraba en la nube y a que ya estábamos manejando Microsoft Teams (no sólo para las reuniones virtuales sino también utilizando equipos, canales y recursos compartidos), el trabajar desde fuera de la oficina fue algo que ocurrió –algo que en el pasado no hubiésemos creído- sin mayores problemas, pero sí con emergentes importantes e imposibles de soslayar si se desea mantener la productividad y proteger al equipo de los males asociados al estrés.

Durante los primeros 3 meses de adoptada esta forma de trabajo, observamos un aumento de las horas trabajadas y del número de reuniones, a lo que se sumó la complejidad de la fragmentación del día laboral, dada la incorporación en él de rutinas como cocinar, cuidar y enseñar a los niños, pasear al perro y hacer la limpieza. Síntomas típicos del mal manejo de este horario fragmentado, fueron el envío de correos a altas horas de la noche o el trabajar el fin de semana, un potencial cóctel de adrenalina y cortisol fantástico para generar cansancio y tomar malas decisiones.

Este tipo de eventos nos llevó primero a conversar como equipo y en conjunto definir nuestras nuevas formas de trabajo (ej. horarios de conexión, duración de las reuniones) y las herramientas que la soportarían (ej. Teams, Sharepoint, Planner, hilos de conversación y canales por sobre el correo electrónico), luego a reconocer cómo los ritmos del día laboral habían cambiado (necesidades particulares para vidas únicas) y desde ahí explicitar nuevas normas (ej. no llamadas telefónicas ni Whatsapp, centrarnos en Teams, ser explícito en tu estado) y comportamientos orientados a poder proyectar nuestra forma de hacer empresa en el largo plazo (tiempos de desconexión mínimos, facilitar hábitos saludables, rituales de cohesión digital).

Los resultados, como enunciaba, han sido asombrosos, de partida nos hemos conocido mucho más como equipo, estamos más comunicados, la calidad de vida ha mejorado y la productividad ha aumentado junto con la satisfacción de nuestros clientes (este 2020 pasamos de 17 a 27 clientes activos).

Puede ser que pequeños ruidos en la comunicación, como el de “estar silenciado”, sigan ocurriendo, pero nos sentimos bienaventurados por poder desplegar nuestros servicios de aprendizaje online en este nuevo mundo que aceleró su llegada y que promete la posibilidad de un trabajo significativo y una mejor calidad de vida.

Lamentablemente, consideramos que esto a nivel general en Chile no está para nada dado y que en el escenario actual este modo de trabajar y vivir es sólo para unos pocos. Por lo mismo, hoy más que nunca, el desarrollo de competencias digitales surge como una actividad imprescindible para que los beneficios puedan ser alcanzados por muchas más personas y sus positivos y transformadores resultados sean percibidos por más empresas.

Para aportar un grano de arena en este sentido, en Celeris, lanzaremos durante 2021 una ruta de experiencias de aprendizaje online para el desarrollo de competencias digitales que incluye temas como:

  • Identidad y bienestar digital.
  • Creación e innovación digital.
  • Comunicación, colaboración y participación digital.

Si como profesional del área de capacitación o aprendizaje corporativo te interesan estas temáticas, estaremos encantados de conversar contigo.